¡Felicidades Bandera Argentina!

    Hoy es el Día de la Bandera y me levanté temprano para sacarle a la que tenemos en la entrada. Una pena no verla flameando, cuestión de viento. Todos los días sopló, menos hoy. No está para navegación a vela, está para escritura y acá estamos leyendo sobre la vida de Belgrano, el creador de nuestra bandera argentina. 

   ¿Sabían, vecinos que fue recién en 1938  que se  decreta por ley 12.361, con aprobación del Congreso, el día 20 de junio como día feriado en honor a la enseña patria? Y a partir del año 2011,   dicho feriado es inamovible.

    Belgrano no tenía "su fecha" ni la tiene, además de morir en extrema pobreza, nunca tuvo un día en nuestro calendario patrio. En las escuela primaria lo conocemos por la badera, en la secundaria aprendemos alguito más sobre el Belgrano que participó en la Primera Junta de gobierno y unos datos sobre su perfil economista. 

    Los que amamos la historia o el cine, leímos o vimos algo más. 

 

    "El 20 de junio de 1820 moría en Buenos Aires Manuel Belgrano en la pobreza extrema, asolado por la guerra civil. Además de ser el creador de la bandera, Belgrano fue uno de los más notables economistas argentinos, precursor del periodismo nacional, impulsor de la educación popular, la industria nacional y la justicia social, entre otras muchas cosas. Las ideas innovadoras de Belgrano quedarán reflejadas en sus informes anuales del Consulado. Hemos elegido para recordarlo en esta fecha una de sus preocupaciones centrales en materia económica: el fomento de la agricultura y de la industria."  (Fuente: Felipe Pigna, Los Mitos de la Historia Argentina, Buenos Aires, Norma, 2004, págs. 348-350.)

      Recomiendo hoy los libros de Felipe Pigna, por amenos y por esclarecedores. Allí se ve que Belgrano tenía ideas muy innovadoras y que su pensamiento es muy actual. Manuel Belgrano, uno de los más notables economistas argentinos, precursor del periodismo nacional, impulsor de la educación popular, la industria nacional y la justicia social entre otras muchas cosas, ha sido condenado a convertirse en una especie de sastrecillo valiente.

      

     Belgrano fue el primero por estos lares en proponer una verdadera Reforma Agraria basada en la expropiación de las tierras baldías para entregarlas a los desposeídos: “es de necesidad poner los medios para que puedan entrar al orden de sociedad los que ahora casi se avergüenzan de presentarse a sus conciudadanos por su desnudez y miseria, y esto lo hemos de conseguir si se le dan propiedades ( ...) que se podría obligar a la venta de los terrenos que no se cultivan, al menos en una mitad, si en un tiempo dado no se hacían las plantaciones por los propietarios; y mucho más se les debería obligar a los que tienen sus tierras enteramente desocupadas, y están colindaras con nuestras poblaciones de campaña, cuyos habitadores están rodeados de grandes propietarios y no tienen  ni en común ni en particular ninguna de las gracias que les concede la ley: motivo porque no adelantan...”.

 


  Los ricos de la Argentina, a costa del país y del trabajo de su gente, se jactaron en decir que Belgrano murió pobre. Aprender a morir como se nace, sin esperar los ataúdes de roble, los herrajes  y los enormes mausoleos, es una sublime virtud. 

 

  La bandera de Belgrano es la de la humildad, la coherencia  y la HONESTIDAD. Recordemos cuando la enarbolemos.