Y en el podio, nuestra Milu

  No fue magia, Milu, tenés razón, nadie sabe mejor que vos y tu familia de los esfuerzos que conllevan alcanzar un logro. ¡Pero qué alegría tan enorme es verte allí! Si fue ayer nomás que, en la Parroquia de Fátima, tu mamá nos contaba que estaba embarazada. Ojalá hubiéramos tenido celulares para sacarle una foto. Su cara estaba encendida de todos los colores: el de la sorpresa era uno de ellos. ¿Cuándo fue que creciste tanto? Algo de magia hay, entonces, de esa que se activa cuando se le pone garra, pasión y constancia en lo que amamos. 

 

   SOS UN ORGULLO. Te repito, Milu, es grandioso verte ahí, en el primer círculo. 

 

  

   



¡Qué momento este de acariciar la medalla que corona el escuerzo de tantos años!  Un trocito de metal que encierra caídas y vueltas a poner en pie. 

 

   Un trocito que es fruto del empeño diario y  se traduce en ese disfrute especialísimo de tocar y abrazar un sueño. 

 

   ¡A disfrutar, Campeona Sudamericana!

 

    Orgullo para tu familia, amigos, alumnas y todos los vecinos de nuestro barrio. 

 

     ¡Que sigan los éxitos! Y llegue nuestra felicitación al Profe José. 

 

    Manden más información para difundir.