Enseñar

  Hoy es el día del maestro y, entre saludos y lecturas, hace cuatro horas que pretendo escribir esta entrada. 
  ¿Quién es maestro? El que despierta tus dudas, el que te siembra preguntas, el que te acompaña, el que se apasiona por comunicar aquello que sabe. ¡Y estamos rodeado de ellos! ¿Dónde están? La mayoría no visten  el delantal blanco. Están en las escuelas pero también en nuestras calles, comercios y clubes. Y están en cada hogar martelliano por suerte.  Visten diferentes ropajes, desde calzas a mamelucos. 

   Es hermoso que llegue septiembre y se inicie la seguidilla de fiestas relacionadas con el tema de la enseñanza.  Fechas que tienen esa "cosita" comercial, por el tema de los regalos. El mejor homenaje es una buena reflexión.

    A los adultos nos viene, por ejemplo, la imagen de los docentes que tuvimos. ¿Dónde estará la Madre Teresa Ordóñez? Fue mi maestra de primero y la recuerdo sacando de su hábito una tiza de color diferente cada vez que nos "traía de visita" un nueva letra. 

    Después aparece la imagen de los maestros de nuestros hijos y el agradecimiento inmenso a ellos porque colaboran con nosotros en esa tarea suprema que es la educación de lo mejor que tenemos. Por eso, siempre imprescindible mantenernos cercanos. 

    Junto a ellos está toda la comunidad. Es bueno que prestemos atención, porque cada relación enseña y todo nos moldea. Al final somos el resultado de nuestra relación con el medio, en este caso: el barrio

  Y así, la casa, la vereda, el patio de la escuela y todas las personas con quienes nos relacionamos, terminan siendo "nuestros maestros" 
  ¡A cuidar nuestras relaciones!