De la cocina para fiestas y sus delicias.

  Luego de esta lluvia con la que nos acostumbra la primavera, se viene la temporada linda para celebrar. Los acontecimientos importantes a los que podemos elegirles fecha los acomodamos en primavera y verano. Justamente cuando nadie quiere encerrarse en la cocina y pasar horas cuidando esas delicias en el horno, o preparando bocaditos tan apetecibles como demorosos. 

  La gastronomía es la máxima expresión de la cultura, y también de la dicha de juntarse con los que amamos a pasar horas inolvidables.  La buena mesa obra milagros, nos alimenta, nos alegra, nos complace, nos une. A los argentinos nos define. A las familias, las amalgama.  Por eso es tan importante lo que se come en nuestras reuniones. Siempre lo elegimos con cuidado, queremos lo mejor.

 

  Una opción excelente es el pernil de cerdo, lo afirmo con conocimiento de causa. Si le agregás la típica picada argentina, una expolsión de sabores. Sublime delicia. Rendidora, mejor que sobre y al día siguiente compartirla con la familia chiquita y una ensalada. Todos felices y satisfechos. 

   Te recomiendo la que hace Quique, seguro lo conocés, es como un mito en el barrio, ¿quién no lo conoce? Eso es un valor adjunto a la hora de comer: conocer al cocinero. Encargásela, me lo vas a agradecer. 
    Y, si preferís no trabajar ni un poquito, llamalo, a él o a Sole y conocé todas las variantes. Seguro que alguna se acomoda a tus ganas y presupuesto. Bien de familia, de buena familia, para vos.