Feria Atenea se vistió de Tradición

  Llegué a "la Socie" en el preciso momento que la voz de Alejandra Cisneros envolvía a todos en una chacarera. Martelli era, de pronto, Santiago del Estero. Hasta el celeste y blanco cantaba desde las banderas y no faltaron las palmas y algún bailarín, ¡que el ritmo invitaba!

   La quinta edición de Atenea se diferenció de las otras tanto por sus expositores como por su estructura. Fue una celebración de nuestras tradiciones con todas las letras. Desde la parrilla, hasta el mate, los vecinos hicieron honor a lo nuestro. 
   Ivana, su organizadora, estaba recibiendo con pastelitos. Debo decir que elegí el membrillo y era delicioso. Todavía lo saboreo junto al recuerdo del buen momento. 

   Algunas veces es mejor no nombrar a los expositores porque la memoria puede dejar alguno afuera, pero prefiero el error, que siempre puede subsanarse, a callar las cosas lindas que vi en la feria. Me refiero a que puedo agregar sin problemas a quien escriba y diga, ¡no me pusiste!  Esa es la ventaja de las letras virtuales, tienen esa flexibilidad que permite redactar entre todos, corregir y sumar.

Como siempre, la chica de maquilladísimos con su arte. Los inflables y metegol, a la orden del día bien aprovechados por todos los chicos. La imaginación y la belleza en vidrio y mosaico que presentó IRECAT y VK cerámica. ERES BELLA "Joyas de acero" muy novedosas. Josa sublimaciones. Natura de la mano de Julieta Palú. Indumentaria femenina Vanellope. 
  La feria podía recorrerse, por ejemplo, degustando una cervecita artesana, 1050. 

  Cada uno de los stands, repito como otras veces, merece un post aparte.  Todos se esmeran y presentan lo mejor, siempre sorprenden. 

  Como si fuera poco, cada edición de la feria colabora con la Maternidad Santa Rosa y el Hospital Vicente López.


   Se viene Atenea de diciembre. Ya me la estoy imaginando, estás a tiempo de participar.

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