Atenea Navidad

   Ingreso en Atenea apenas abierta, en ese momento en que te imaginás que todavía se están preparando pero ya todo en marcha: los puestos armados y la expectativa sonriendo en las caras. Un abrazo a la organizadora Ivana y mi felicitación al entrar pero tengo imagen.

  Esta vez no elijo la foto general sino algunas de las emprendedoras con las que estuve conversando más a fondo sobre la experiencia en la Feria. Muy especialmente algunas, las que repiten, que por algo será. En este caso Mariana, con su hija, y el aceite de oliva "Finca San Agustín" que es una delicia, aprobada por todos los expertos italianos y españoles que han venido a casa. Verdad de la buena, y ellos saben. Son los que le llaman aceite a secas, porque lo otro, señores, dicen que no es aceite, tan sólo lo es el producto de las olivas y lo consumen hasta en el desayuno. 

  Y aquí las tenemos a Jimena y  Laura, están vendiendo algunas bellezas que salieron de las manos de otras artesanas. Son un grupo, algunas de ellas madres de niños pequeños, se las ingenian, colaboran y presentan a la venta lo que hacen. Las une ese concepto de armonía, tan necesario cada vez más. Se les traduce en el hablar, en toda la actitud sin estridencias. Me agrada y me quedo. Como siempre que se escucha, se aprende algo nuevo. La última imagen pertenece a ORGONES. ¿Qué son? Transformadores de energía. Un orgonite es un objeto artesanal compuesto por virutas de metal y resina poliester en capas, con un cristal de cuarzo blanco y doble espiral de cobre.  Es un objeto bellísimo y trasnforma la energía etérica negativa de tu hogar en energía saludable. Las chicas me cuentan que lo probaron y garantizan que es verdad. Lo podés colocar en ese rinconcito preferido, en la cartera, en el celu, en la mesa de luz o donde lo precises. ¿Qué tal en la oficina? ¿Qué tal para regalarlo a esa persona amada? 

   Y, si de piezas hermosas se trata, Graciela Olivera se vino con unos objetos increíbles. Maravillosa idea llevar el arte a lo cotidiano y que nos abrace a la mañana cuando nos preparamos el primer mate o la taza de té que acompañará el inicio de jornada. Cada pieza es única, por supuesto y cada una expresa lo suyo. El arte tiene eso, es lenguaje sin palabras, por eso expresa más allá de ellas a cada cual en su código,con esa magia única que cada cual interpreta con lo que es.  Me gustaron muchísimo los colores empleados, la técnica, los objetos seleccionados, Graciela es una artistaza, bien formada y ya cuenta con un estilo muy propio. 

   ¿A que esta cajita es una pequeña obra maestra que confirma lo que escribo? ¿O no?

    Algunas artesanas, como Nancy, no pueden participar de todas las ediciones. Las fiestas de fin de año, el egreso de los hijos y otras circunstancias no permiten la asistencia de todo el día al puesto. ¡Pero se fabrican un ratito para saludar a las amistades que se tejen durante las horas de feria! 

    En Atenea hay de todo, desde plantas, artículos naturales para tu belleza y ropa deportiva. Lo que quieras comer de rico, parrilla, gaseosas, tortas, cervezas artesanales y más.  Las imágenes de Bárbara, Julieta y Gisela irradian amabilidad, buen gusto y mucho entusiasmo porque lo hacen. 
   

 

Una edición navideña no puede estar completa sin Papá Noel que se fotografió con todos los chicos y les dio la posibilidad de dejar sus cartas. 

Gracias, Feria Atenea por ese granito de arena en la ilusión de los chicos del barrio.

 Gracias también por la ropa que recolectaste, y los juguetes que seguirán haciendo el milagro de la alegría. 

 

  Gracias, porque los adultos también somos movidos por ese espíritu y nos despierta el niño generoso interior tan necesario para que la vida se llene de luz en medio del trajinar y la competencia cotidiana. 

    ¡Claro que sí! ¡La feria cerró con Zumba!  Gracias a Zully Olivera y a todas las que se benefician con su actividad, porque la irradian y contagian a todo el que las ve bailando con pasión.  ¡Gracias! 

            ¡Feliz cumple, Feria Atenea!

           Chin chin