Enamorarse fuerte de la vida

   Enamorarse de la vida y besarla en cada plaza del barrio con todo el corazón. Enamorarse de la vida y celebrarla mientras la fuente canta con su voz de agua. Enamorarse otra vez como el primer día y asombrarse otra vez del regalo enorme que significa abrir los ojos cada mañana.

 

  La mayoría de los martellianos ya han vuelto de sus merecidas vacaciones, los chicos de la media ya se encaminan a rendir sus exámenes pendientes, los padres de la primaria se van ocupando de los materiales para el próximo ciclo lectivo, la vida es fiesta si sabemos valorar esos detalles cotidianos.

 

  Si ya volviste, si te estás por ir, si no pudiste ir de vacaciones, pasá un ratito por alguna de nuestras hermosas plazas y respirá lento pero con ganas. Llenate de verde.

  

  No importa en qué etapa estés circulando, vecino, lo que te recomiendo es que hoy mirés al cielo, agradezcas el don de la vida y compartas algo de lo que tenés. Nadie es tan pobre que no tenga algo para dar. 

 

   ¡FELIZ DÍA DE LOS ENAMORADOS DE LA VIDA!