Cuando la ropa está herida

   La sorprendí a Carmen en plena tarea de arreglar el ruedo de un uniforme. Ella es la responsable de "sanar" las ropas que llegan a CARICIAS, Clínica para la Ropa. 

    Solemos conversar y siempre aprendo algo de ella, en este momento me contagia su amor por lo que hace mientras me enseña el "bisturí"  Sí, porque cada una de sus herramientas las maneja con la precisión del cirujano. ¿Sabés qué pasa? me dice, lo que hago tiene que quedar BIEN. Carmen acentúa el último vocablo con orgullo y sigue hablando. Es que me di cuenta que la gente viene porque soy sincera, porque les doy ideas para que quede lo mejor, y, si no me gusta, le aconsejo que no lo haga. Yo puedo agrandar, achicar, hacer chupines de un pantalón recto de vestir o deportivo. Esta es la época en que vienen las camperas para cambiar cierres u otras cositas. Les digo que se apuren, porque el frío viene de golpe y después llegan desesperados. 

 

 

    A su lado, de manera ordenada, bajo la hermosa bienvenida que le hizo su nieta cuando retornó de sus vacaciones, las ropas "curadas" esperan en fila ordenada a sus dueños. 

   Muchas son las horas que Carmen se pasa cosiendo pero eso no le quita las ganas. El año pasado terminó la escuela secundaria y el lunes próximo inicia teatro y vocalización.  La imagino practicando entre costuras detrás de los vidrios, por eso los vecinos que pasan le preguntan si ya empezó. 

   Consejo, si estás embarazada y no te cierra el jean, si querés remendar alguna rodilla, si el cuello de la campera está gastado, si pensás que una cortina alegraría tu ambiente o le querés cambiar la cara a un almohadón, entre otras cosas, no dudes de hablar con Carmen. Seguro vas a volver a tu casa a buscar otra prenda más, que por averiada, permanece en desuso.

 

        CLINICA PARA LA ROPA
       HUMAITA 498 

       15 3172 3951
Carmen atiende de Lunes a Viernes de 9.30 a 13 hs   y de 16.30 a 19 hs