Caminata martelliana por los 108 años

   Este año las Entidades de Bien Público decidieron convocar a una caminata como otro modo de celebrar el aniversario 108 del barrio. El encuentro se realizó en Laprida y Constituyentes frente a la sede de nuestro querido Centro Comunitario Renuevo.
   Tuve la suerte de contar con amigos que me acompañaron y de encontrar otros tantos allí. Preciosas son las caminatas y las conversaciones a lo largo de los dos kilómetros que nos separan de la Plaza Vienni, el punto elegido para la llegada.

   La mañana del domingo pasado se presentaba muy fría pero, en medio de los preparativos y con la salida del sol, fueron desapareciendo las camperas. Me encontré con personas que hacía tiempo no veía, una experiencia repetida en estas fiestas y que nos hace mucho bien a los vecinos y a nuestra integración como barrio. 

  Y aquí la partida a puras sonrisas y bocinas. Éramos pocos pero en el trascurso podían incorporarse libremente todos los vecinos que lo desearan. 

Luciendo los verdes chalecos provistos por las entidades, hicimos la marcha acompañados por la voz del Sr Mario Blanco del Club de Leones. 

 


Él fue invitando a los vecinos a que se incorporen a la misma mientras ilustraba el camino comentando los diferentes hitos por los cuales íbamos pasando.

 

 

Defensa Civil nos escoltó y los vecinos nos saludaron desde las veredas. Bromas y abrazos por doquier en clima de fiesta.

   Y llegamos contentos a la Plaza Vienni. Recibimos la bienvenida en la cálida voz de Ivana Valorosso como siempre alentando desde el micrófono con esa pasión que caracteriza todo lo que hace. Sólo faltó el famoso tema Carrozas de Fuego. ¿Mucho? Sí, exageraciones propias de quien al teclado escribe con ganas mientras desea ser breve y siente que le quedan momentos afuera. 

  La Plaza Vienni vestida de fiesta, funcionando a pleno la Feria Atenea, las parrillas llenas exhalando ese tentador humo caracterísitico, y más, mucho más que seguiremos contando mañana. ¡Si hasta nos visitó el Sr Intendente!

 Gracias por leerme vecinos, mientras se leen a ustedes mismos porque lo más hermoso es cuando, por Laprida, me piden que cuente tal o cual cosa. ¡Hermoso escribir entre todos! Hasta mañana.