Después de la caminata por los 108 años (II)

   Y después de caminar, mirar el recital de Los Jueves, almorzar con la familia, volver con la bici y recorrer la feria. ¡Atenea repleta de gente linda! Más allá de la oportunidad de apreciar artesanías y mercaderías que se venden, quiero destacar la posibilidad social tan rica que se respira. Cada paseo por Atenea implica un intercambio que a todos los vecinos nos enriquece. La hermosa Plaza Vienni sonríe desde su fuente, vive, se fortalece.

   Ante la imposibilidad de mostrar las imágenes de todos, elijo esta y me guardo para ir mostrando cada feriante con sus trabajos, sueños y anhelos. Algunos de ellos han incorporado nuevos productos, otros se hicieron conocer y agrandan la cartera de clientes. Es curioso observar a algunas señoras que no participan en esta edición y pasan a saludar, a compartir un mate o un retazo de lo que lo vida le está presentando. Sí, porque se forjan amistades que crecen entibiadas por las horas de frío compartidas. Contradicción, nadie dice tener frío. 

      Y, si alguien lo siente, están a mano las armas para combatirlo. Un café, una mano que te alcanza exquisito chocolate para probar, la maravilla de ver a madres e hijas acompañándose en esta aventura. Porque en la feria casi todos realizan más de una actividad y tienen un bagaje de sueños importante por eso precisan agrandar horizontes y siento que es bueno apoyarlos. ¡Son nuestros creativos  vecinos!

   Mayoría de mujeres en la feria. Fuertes, grandes, emprendedoras y entusiastas. Inventan y hacen hermosuras con las manos y el corazón, por eso, cuando te explican y muestran, sus palabras exhalan belleza. Así sucede que un almohadón chanchito adquiere suavidad antes de tocarlo. Objetos simples que se subliman y nos hacen la vida más linda ya desde verlos.

   Nancy Schwartz es una de las vecinas de la primera hora de Atenea. Ella encarna todo lo que afirmé. La conocí por sus tazas, trabajo impecable y personalizado que mostró en otro cumple del barrio, el que celebramos dentro de la Sociedad de Fomento bajo una tormenta. Aquellos tiempos en que esta feria todavía no había nacido. El barrio crece, nos vamos re inventando. 
     "Existir es cambiar. Cambiar es madurar. Madurar es crearse a sí mismo constantemente." escribió el filósofo francés Henri Bergson. Es lo que sucedió con nuestro barrio, lo que les pasa a las personas y también a las familias y comunidades. Una bendición que así sea. 

     Mientras tanto prosiguió la fiesta aniversario. Puede que mañana termine de contarla. ¡A vivir para contarla! Parafraseando al genial Gabo, ¿no está bueno imitar a los grandes? ¡Y hacerlo con nuestra idiosincracia!