Después de la caminata por los 108 años (III)

   Y ya es hora de cerrar la contada sobre la caminata-fiesta-aniversario en que te celebramos a vos, barrio querido.  Es que la fiesta se prolongó durante la tarde, al ladito de la parrilla, con la presencia numerosa de familias. La imagen, por supuesto es de la hora del sorteo. Importante sorteo, gracias a la generosidad de los comerciantes y los artesanos. Micrófono en mano Mario Blanco e Ivana Valeroroso, Marcela Fuentes con la nena elegida para extraer los números y la gente atenta siempre con esa ilusión que nos proporciona la esperanza de ganarnos algo. Las oportunidades eran muchas así que fuimos muchos los que nos fuimos contentos. En mi caso con un mate urbano, esos tan prácticos que no hay que golpearlos para que salga la yerba. 

      ¡Gracias comerciantes! No nombro a ninguno porque no tengo la lista completa. Ivana lo hizo en su momento, es bueno escuchar y saber quiénes son los que siempre están, los que dan una mano en cada evento. Como compradora que soy, siempre los elijo. 

    Y gracias también al Sr Intendente Jorge Macri, que se dio una vueltita por la feria e hizo la alegría de unos cuantos a quienes compró. Me contaron que, siendo la hora del mediodía, en el apogeo de la parrilla, adquirió hamburguesas que fueron sorteadas a posterioridad. 
Acá en la imagen con María del Carmen, su hija Mariana me envió la foto. Miró sus mercaderías, quiso comprar pero ellas quisieron regalarle. Se enredaron luego en esas cuestiones de la mala suerte, no sé bien cómo es. María del Carmen añadió: le sacamos cinco pesos Siguieron las risas.

 

   Y cuando la tarde ya estaba declinando se produjo la explosión de la energía, como siempre: ZUMBA. No importa el clima, la convocatoria es tremenda y la plaza termina en ebullición de alegría. 
   ¡Gracias por contagiarnos a todos los vecinos con el ritmo y las ganas!
    ¡Gracias a la Entidades De Bien Público por la fiesta organizada!
   ¡Gracias al municipio que apoyó! 

    ¡Qué bueno es vivir aquí en tus calles, barrio querido!