Papás sillá, sillón y hamaca

    PENSANDO EN EL DIA DEL PADRE....

"Mi Papá es una silla", dijo el niño en medio de la clase y todos lo miraron sin entender semejante concepto.

Los pequeños sabían que había padres vendedores, bomberos y hasta equilibristas, pero papás que fuesen sillas... no, eso nunca.

La maestra preguntó al niño el por qué tal afirmación.

- Porque con él me siento cómodo.

- Pero eso no lo convierte en una silla- respondió confundida la maestra.

El niño prosiguió:

- Porque puedo descansar en él y porque si no alcanzo algo que quiero, él me ayuda y así sí puedo. Porque él es firme, fuerte y sé que con él nunca me voy a caer.

Sonó el timbre del recreo.

Todos los niños salieron a jugar pensando que un papá se parece mucho a una silla: cómoda, fuerte y firme.

Fin.

Los padres son silla, sillón, hamaca y hasta una torre cuando nos sientan sobre sus hombros para mirar más allá. ¡Esa sensación de altitud que nos permitió en la infancia mirar el horizonte mucho más lejos de lo que nuestra altura nos permitía!
 Gracias a la vida porque existen y hacen que el mundo sea un lugar mejor.
  Hoy brindo por todos los papás de nuestro barrio. Los primerizos que están de estreno, los abuelos con experiencia y los que partieron pero siguen caminando a nuestro lado con su ejemplo y enseñanza.