Sin punto final

   "Terminé pero falta mucho.
La primera vez que me detuve a contar las entrevistas y comprobé que había recolectado buen material me invadió una sensación de alivio. Luego, cuando intenté poner un orden narrativo me decepcioné. Me había salido del camino y no encontraba una senda que diera satisfacción a mis expectativas."   Primer párrafo del último capítulo de mi libro 104 Martellianas


   Claro que por fin me puse en la ruta, haciendo camino en forma de conversación fueron entrando en el libro las hijas, las amigas y las nietas de mis entrevistadas. Todo de manera breve e incompleta. No podía ni puedo ahora, luego de cuatro años, ponerle el punto final. Menos ahora que antes. Tengo una cantidad de archivos para ordenar. Algunos están escritos en libretas, otros en el procesador de textos, otros son germen en la cabeza y en alma mías y de las vecinas. 
   Ay, las vecinas más jóvenes! Trabajadoras incansables que me muestran otros puntos de vista. 
   Si las que entrevisté en el club de jubiladas recibieron el adjetivo de sacrificadas, diversas, emprendedoras, fuertes y enormes... ¡las jóvenes no se quedan atrás! 
    Algunas ya pasaron por este blog, otras están en camino de la misma manera que yo.
    Hoy inicio formalmente la continuación de mi libro.

    Todo aporte será bienvenido.