Por los perritos

    Cada vez que la veo a Verónica Lomongiello está trabajando por ellos. Porque lo suyo no se limita al programa de Radio Recalculando Norte. Toda oportunidad que me la he cruzado por Avda Laprida está enviando mensajes por su celular. La saludo y me cuenta un poco. Siempre hay algún pichicho rescatado que la preocupa. Y por ellos es su presencia en toda exposición o feria que se realice en el barrio y alrededores. La nombro a ella y detrás hay una banda, y trabajan en red.
   Algunas veces, cuando la escucho o leo las historias,  me asombro sin límites. ¿Por qué tantos perros sin hogar? ¿Por qué el maltrato animal? Por suerte está la otra cara de la moneda. Y a esas personas quiero dedicarle mi agradecimiento y apoyo. A las que se ocupan de rescatarlos, las que los cobijan, las que los curan y los alimentan. 
   

    Así estaba, ella, de siete años, cuando la rescataron. No conocía la calle, se limitó a dar amor pero su dueño falleció. La soledad y el frío de la calle  se le vinieron encima  de un día para el otro.  Fue precisamente en la calle Uruguay en estos días de invierno. Lluvia helada por las noches, inclemencias del tiempo, allí quedó. Algunos vecinos avisaron. Sábado helado. El lunes la vieron convulsionan mal al lado de un cordón. Fue un ángel a rescatarla. Y otros más pusieron el corazón. Algunos otros ángeles aportaron dinero. El Doc. Ballada la revisó en su momento y la está sacando adelante junto a Laura que le da tránsito. 

   Las primeras imágenes son de Juanita luego de una semana. Hay cambio, ¿verdad?

 

   Nos cuenta Vero que no volvió a convulsionar y se nos dibuja una sonrisa de alivio.