De vinos y solidaridad, V

    Cada día la vida nos da la oportunidad de corregir y mejorar la historia que estamos escribiendo. Cada jornada se nos presenta una hoja en blanco. Siempre es bueno apoyarse en el capítulo anterior para superarse. Por eso, ahora que se pone en marcha una nueva edición de la Subasta Solidaria de Vinos, me puse a repasar lo que vivimos en Martelli el año pasado. 
      ¡Gracias Vanesa Deferrari por la fotografía que narra por sí misma! ¡Cómo te extraño! Vos sabés mirar y enfocar, yo me quedo en la primera y luego la imagen ¡se me mueve! 
     Esa tarde se inició a pura alegría en la sede de nuestros artistas: esa especie de paraíso de la calle Lavalle. Color vivo por donde se lo mire, muy especialmente cuando van los chicos y pintan de la mano de Patricia Bosco. 
    La magia del whatsapp me permite compartir la imagen con la Presidente de la Institución ahora mismo mientras organiza el tradicional locro del día del Amigo que se realizará el 22 del corriente en el salón de arriba de nuestra Delegación Municipal. Le pregunto qué recuerdo le inspira y me dice su alegría de compartir con gente maravillosa. ¡Vaya adjetivo que usaste, Eli! 
    Coincido con Ella, para mí fue la primera experiencia de la Subasta solidaria y fue un comprobar que el vino es más generoso de lo que siempre supuse. Elixir de los dioses, el griego Dionisio y su equivalente romano Bahco aplaudirían de pie en las butacas del teatro York o por lo menos se emocionarían de los milagros que el elixir realiza. 

 Para esa oportunidad las chicas pintaron la obra que antecede mis letras. También fue subastada. Es bella, ¿verdad? ¿Quién tendrá la dicha de lucirla en sus paredes?
  Nosotros, por lo pronto, tuvimos el placer de conocer a un abogado solidario, incorregible, padre de familia, periodista, mascotero y mucho más entre tantas actividades que despliega. 
   ¡Tanto hablar para anunciar que se viene la próxima edición de la subasta! 
   Mañana sigo.