Rosaditas de la Maternidad II

   Mejor llamarlas "ROSADAZAS" porque tienen así de grande el corazón y estiran sus horas para abrazar mejor a las jóvenes mamás que tanto lo precisan. Y algunas veces el amor toma forma del necesario cochecito, o de pañales u óleo calcáreo. Las necesidades son muchas y ellas las conocen bien porque, de manera diaria, están en contacto con la vida que bulle en nuestra Maternidad Santa Rosa.


  La vida no es rosa en los pasillos. Cuando tu hijo nace antes de tiempo los interrogantes y los miedos se multiplican en torbellino. Los recursos tecnólogicos y médicos de la maternidad ayudan pero no alcanzan cuando la mamá del prematuro está muy lejos de su hogar. Entonces estas mujeres enormes entran en acción para abrazarlas y escucharlas. 

   El pequeño cuarto donde organizan sus enseres parece la caja de un mago.  La alegría es el denominador común, no porque sus vidas personales sean un edén sino porque han adquirido la sabiduría necesaria para enfrentar adversidades. Hablar con ellas inspira. Creativas, curiosas, inquietas e ingeniosas siempre están buscando esa vuelta de tuerca que les ayude a ayudar. Porque no piden colaboración para ellas sino para ejercer esa tarea a la que se han entregado a puro corazón.  Y cuando lo hacen, trabajan y sueñan.   Algunos sueños se realizan y toman la forma del aporte necesario para ayudar mejor y más todavía. 

  ¡Qué dicha enorme compartir con ellas el notición! 

   FUERON ELEGIDAS. 
   La Subasta Solidaria de Vinos, en su edición 2018, las ha seleccionado para una donación y la alegría es inmensa.