Muestra de tejido en Iglesia Adventista

  Estoy muy agradecida de haber participado de la Muestra de Tejido Solidario realizada en la Iglesia Adventista de nuestro barrio. Siempre es bello visitarlos por la atmósfera de calidez que se respira, pero esta vez se le unió un motivo importante: magnífica muestra de los trabajos realizados por Sandra Brito y todas las mujeres tejedoras que la acompañan. 
   La muestra se inició envuelta en magia. El silencio se vistió de agujas de tejer, de lanas y de sueños amorosos creciendo al compás de las manos creativas mientras el mimo actuaba. ¡Cómo sacude el alma cuando el gesto interpreta sin palabra! ¡Levante la mano la persona que no se conmueve con la actuación de un mimo!

    Luego Javier Morel habló y agradeció a todas las personas presentes y a quienes enviaron su apoyo. "Tejedor listo", por ejemplo que enseña desde Canadá y envió sus saludos (te recomiendo vecina que lo googlees, es muy creativo y didáctico) Sandra Brito viene estudiando con él desde hace años. Pero también hay más gente detrás. La promotora de todo ha sido Anita. Dirige un área que se llama ASA, ayuda al necesitado. Trabajaban en asistencia, pero en un momento descubre que es importante hacer desarrrollo. Lo lee en un manual en que lo primero de la lista era TEJIDO.  Al enterarse que Sandra tejía, y con el voto unánime de todos los hermanos de la Iglesia, se zambulleron en el trabajo. Ana también dirige un taller de música que pudimos gustar. 

   ¿Qué me contás de estas campanitas de colores? Un sonido celestial. Con el acompañamiento de Ana en el teclado, todos cantamos un salmo.

  ¡Qué bueno es tener el espacio para mostrar muchos trabajos! Todos hermosos, la creatividad y el cariño ensamblados. Si se fijaron bien, en la última diapositiva está Marina Morales, representando a las Damas Rosadas de la Maternidad Santa Rosa, destinatarias de todo lo tejido. 
   

     Fue un sabroso momento de ricos intercambios. Miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, vecinas jóvenes, niños, las señoras del Grupo de Jubilados Feliz Encuentro, y Pablo junto a su señora representando a EL Martelliano.  Conversamos con Rosendo Boidi, autoridad en esta iglesia y degustamos delicias saludables. Participamos de un sorteo: una agarradera preciosa engalana mi cocina y un libro nuevo forma parte de mi biblioteca. 

  Esto no termina, las agujas siguen trabajando, la solidaridad se estira, y yo lo voy a seguir contando la semana próxima. ¡Hace tanto bien poder divulgar cosas buenas!