Nuevo extractor de leche

 ¿Por qué sigo de cerca a las Voluntarias de la Maternidad Santa Rosa? Porque aprendo y me inspiran generosidad  entregada a la mejor de las causas: la protección de la vida. 
  Ayer conocí un aparato sencillo y milagroso. 
  En la imagen, de izquierda a derecha: Marcelo Chocarro que consiguió el dinero con la Subasta Solidaria de Vinos, la Nutricionista María del Pilar Cancela y el utílisimo dispositivo. 

   La dimensión de una historia se comprende mejor desde su nacimiento. Los sueños, igual que los seres humanos, inician como un germen y precisan algo de sudor para cumplirse. Las damas rosadas colaboran en esta maternidad de alta complejidad y muy bien equipada, no obstante, se enfrentan cada día con necesidades de toda índole. Educación y alimento son vitales en el proceso. Las mamás de los prematuros atraviesan  una situación de estres mucho más alta que las que tuvimos la dicha de parir hijos a término. La mayoría de las voluntarias son madres y abuelas, archiconocen la realidad y, desde el amor y la escucha, apoyan a las jóvenes que, de golpe, se hallan con el misterio de la vida que asoma a destiempo.
   Estas mujeres de rosa son la creatividad caminando. Ponen cuerpo, mente y corazón allí como desde sus hogares para buscar el modo de cubrir algunas necesidades. 

    Silvia Dorso, actual presidente del grupo, destila pasión cuando explica. Sus gestos y sus palabras logran  resultados porque están respaldados en el trabajo constante y cotidiano. Cualquiera que la escucha vuelve para hacer algo a la medida de sus capacidades.  Es el caso de Marcelo Chocarro que decidió poner a las Voluntarias en la lista de las entidades beneficiadas por lo que yo llamo el vino que se vuelve solidario para abrazar causas nobles. 

   El sueño de esta historia es el extractor de leche. Luego deriva a un "trabajo mental y en equipo" dice Silvia emocionada de tenerlo como si fuera algo para su propia casa. Se involucran, piden presupuestos, buscan rebajas, piensan modos de conseguir el dinero y ¡llega la subasta solidaria para ponerlo!  Mientras tecleo en la cocina de casa esta mañana de febrero, entusiasmada y feliz de pensar en la posibilidad de que la leche materna pueda llegar a más bebés con este artilugio, pienso que sería hermoso que los compradores que, generosamente, asistieron esa noche de noviembre en el Teatro York, se enteraran de estos motivos concretos en los que se convierte su aporte.

   Y, hasta la puerta, ellas siguen explicando, porque la lista no termina, porque la vida continúa y adentro los profesionales siguen recibiendo vidas. 

    "Si lo crees, lo creas; si lo creas, lo atraes; si lo atraes, agradece"  

       GRACIAS A TODOS LOS QUE HICIERON POSIBLE QUE EL SUEÑO SE MATERIALICE: la leche materna, en nuestro barrio,  se multiplica.