¡Ay! El celular

  En la imagen Fernando y Laura, los de las manos mágicas que resucitaron mi celular y, con eso, facilitaron mi vida. 

  Vos sabés, vecino que cuando se rompe algún electroméstico las preguntas te revolucionan la cabeza, el corazón y el bosillo. ¿Dónde lo llevo? ¿Convendrá arreglarlo? ¿Cuánto me costará? ¿Me dirán la verdad sobre el desperfecto? 

  ¡Mucho más con el celular! ¡En él está tu vida misma! No podés pasar tiempo sin que funcione. 

  Sé que no soy creativa en esto de recomendarte que siempre acudas a los vecinos, comerciantes y técnicos del barrio, ya lo sé, pero en este caso es indispensable. Laura me sorprendió con todo lo que sabe, ella no es una figura que recibe un objeto, ¡no! ¡ella sabe! Y me ha enseñado un par de tips muy útiles. 

  

Excelente que tengamos en el barrio alguien a quien acudir en el caso de un accidente con nuestro teléfono. 
No lo dudes, vecino, frente a la Escuela N°7, allí están ellos: Checkpoint tecnologías. Preguntá, tienen muchas cosas lindas, pero sobre todo: el mejor asesoramiento. 

Mi información es bastante pobre e inexperta, lo mejor será que los busques en las redes.
Y mantenete atento vecino, vos que no conocés todas las funciones de este aparato mágico que llevás atado al cuerpo, porque se rumorea que Fernando dará una charla sobre el tema. ¡No me la pierdo!